Supernova 1: topónimos.
A lo que no comenzó y de contenerse explotó.
Supernova: explosión estelar que puede manifestarse de forma muy notable, incluso a simple vista, en lugares de la esfera celeste donde antes no se había detectado nada en particular.
Esta carta va de ti y de mí. De lo que se contuvo sin nombre en una caja pero que no estaba hecho para vivir contenido sin nombre en una caja. La palabra Supernova suena bonita pero es una explosión espacial, al igual que lo fue la última llamada que compartimos: había cierta calma en la manera en la que nos decíamos adiós.
Pensaba en lo que podemos nombrar primera cita. Desde ya reconozco que no hubo citas pero si las hubiese habido, esta sería la primera. Me acompañabas por la cotidianidad y descansamos a mitad de la ciudad para tomar un helado. Vainilla, tu sabor favorito. No sé cuánto pasó pero el helado se terminó y no quería dejar de mirarte ni escucharte, quería que el tiempo se detuviera ahí en tu rostro iluminado por hablar de lo que te apasiona. Mencionaste que nunca habías entrado a un museo y yo queriendo regalarte algo te llevé al Museo Regional que quedaba en la ciudad y a la vuelta de donde estábamos. Faltaba una hora para el cierre pero eso no impidió nada, entramos. Yo caminaba como dueña del lugar segura de poder mostrártelo de pe a pa aunque sólo lo hubiese visitado un par de veces antes, pero quería que al recordar tu primera vez en un museo pensaras también mí. A estas alturas es difícil encontrar primeras veces para regalar. Iniciamos el recorrido.
Encontramos un juego para crear un topónimo, ¿lo recuerdas? el resultado fue enviado a nuestro correo. El mío quedó así:
Después viajamos un poco al pasado admirando los artefactos viejos que en su momento fueron toda una revelación. Jugueteamos entre anuncios culturales y evadimos al guardia para que no nos sacara por reír. Me pregunto si, al regresar a ese museo habrá eco de tu risa o se sentirá vació. ¿Veré en la vitrina el reflejo del primer abrazo tímido y fugaz que compartimos? ¿Te imaginaré usando los artefactos que te gustaron? Lo sabré cuando vuelva.
Después del museo hubo muchos pasos torpes. A veces yo contenida, otras tú evasivo. ¿qué contenía, qué evadías? ¿amor?
El tiempo pasó y todo lo que había entre nosotros fue creciendo como bola de nieve para terminar explotándonos en la cara. Bah, en el celular. La pandemia no nos dejó ni mirarnos al decir adiós.
¿Sabes? Yo siempre amé el silencio. Vivir mi soledad ha sido mi cosa favorita desde que dejé la casa de mis padres. Estar sola, conmigo, escuchando la nada o de pronto una canción muy mía, era mi definición de gran noche hasta que comenzamos a hablar por teléfono y sin darme cuenta, sólo eran buenas noches si tú lo decías.
Tuve muchas buenas noches. Tu voz dormida del otro lado del teléfono esperando a que me diera sueño, tu voz paciente riendo de mis monólogos sin gracia, tu voz burlona creando un nuevo chiste local. Tu voz diciéndome te quiero.


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