Escribo desde mi pc escolar.
El viernes pasado fui a una conferencia llamada "¿Desde qué espacios escribimos las mujeres?" Y nunca me lo había planteado hasta que escuché a las escritoras que dirigían la conferencia. La experiencia fue de esas que marcan porque nunca había escuchado hablar de este tipo de cosas a mujeres en mi ciudad, tampoco del feminismo. Y esta conferencia mezcló eso: las letras, la poesía, el feminismo. También un par de cosas más que me reservo, pero que me impulsaron a escribir esto.
Escribo desde mi corazón roto,
desgastado,
tallado
pero no por eso de piedra.
Escribo desde mi cuerpo cansado por la escuela,
un cuerpo que debería ser mi templo
aunque hoy sea más mi trinchera
Escribo desde la boca que me censuran si grito,
si me niego,
si me resisto.
Escribo desde las madrugadas,
las noches
y las deshoras.
Escribo desde mis miedos:
mi miedo a olvidarme de las cosas
mi miedo a desaparecer sin dejar huella
mi miedo a no poder gritar.
Escribo también desde la ventana,
desde el muelle, desde el mar.
Escribo desde mi habitación,
desde el sofá, frente la televisión.
Escribo pero nadie sabe que lo hago.
Porque en un mundo guiado por hombres, las mujeres somos reducidas a los espacios desde los que escribimos.
Pero en ese mismo mundo, la reducción se vuelve revolución. Y es momento de ganar.


Comentarios
Publicar un comentario